8 buenos modales para la vida cotidiana

Los modales son esenciales para nuestra vida, estos hacen que se den a notar nuestros valores, nuestro carácter y además nuestra forma de ser

 La cortesía y la amabilidad no han pasado de moda. La buena educación es de gran importancia para afinar detalles en las relaciones personales

Mantener el respeto y el buen trato con la persona que nos interesa es esencial para que reine la armonía.

Lo cierto es que, como seña de nuestra buena educación y por respeto hacia quien nos acompaña, todos por igual debemos ser amables y dar un buen trato a la persona que este con nosotros siempre. Para todos es muy agradable ver como la otra persona nos trata bien y nos hace pasar un buen rato dándonos importancia y respeto.

Los buenos modales son una muestra de amor y respeto hacia el otro

1.- Saludar al entrar a un lugar y al abandonar un lugar: “Buenos días”, “Buenas tardes”, “Hasta luego”, “Buenas noches”. Un simple saludo o despedida pueden hacer la diferencia. Indican respeto por el resto de la personas, buenas costumbres.

2.- Dar las gracias: Puede parecer de perogrullo decirlo, pero cada vez menos personas están dispuestas a realizar el sencillo gesto de agradecer. Aunque la persona que nos haga un servicio esté cumpliendo con su trabajo, aunque sea lo esperable que realice determinada acción, dar las gracias permite cerrar un ciclo, y cada vez que lo hacemos, dejamos detrás nuestro la imagen de que se valora lo que la contraparte hizo. No es difícil, y aporta mucho

3.- Respetar la privacidad del otro, así como sus ratos íntimos.

4.- Hacer preguntas para saber como se encuentra o como estuvo el día de la otra persona, es un detalle muy importante. Es un modal que demuestra interés y preocupación.

5.- Ser puntual con las citas es lo primero que se debe considerar si se quiere lograr algo con la persona que te espera.

6.- Mirar a la cara a quien te está hablando y no al teléfono móvil: No eludir las miradas, no ver hacia otro lado en señal de aburrimiento, no concentrarse en el celular que nos controla y nos hace faltarle el respeto al que tenemos en frente. Mirar a la cara, prestar atención, mostrar interés. No desafectarse del otro, de lo que dice y de lo que nos quiere comunicar.

7.- Escuchar sin interrumpir, en vez de hablar todos a la vez. El que habla más fuerte no es el que tiene algo más importante que decir. Y escuchar al otro permitirá tener un diálogo.

8.- Ofrecer ayuda, con acciones simples, a alguien que lo necesite: Abrir una puerta, ayudar con una bolsa pesada, dejar cambiarse de vía a un auto.

 

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